San
Miguel de Allende es una joya engarzada en la ladera de un cerro, frente a
un río y con la vista de las montañas de Guanajuato. Este monumento
nacional es una de las ciudades coloniales más preciosas de México.
Las mansiones antiguas y los patios llenos de flores hacen que las caminatas por
sus calles empedradas sean una verdadera delicia. Aventúrese a visitarla
armado de un mapa de la Oficina de Turismo o bien tome un tur.
Fundada en 1542 por el monje franciscano fray Juan de San Miguel en el camino
que conectaba la ciudad de México con Zacatecas, la comunidad campesina
se convertiría muy pronto una plaza comercial importante. También
fue un centro de actividad de los insurgentes durante la guerra de Independencia.
Por sus iglesias y museos se asemeja a Guanajuato, pero a diferencia de esa ciudad
de callecitas tortuosas, en San Miguel reside una vasta comunidad extranjeros,
artistas en su mayoría. (Cerca de 3,000 de sus 70,000 habitantes provienen
de Estados Unidos y otros países.)
Gastronomía
Un resultado de tener tantos extranjeros es la variedad de comidas diferentes
y sofisticadas que se sirve en los estupendos restaurantes de San Miguel que goza
de la reputación de ser la población con la mejor comida de todo
México.
Compras
Una ciudad extraordinaria para las compras, San Miguel ofrece una amplia selección
de artesanías de la mejor calidad.
|